Mi nombre Eduardo Pregigueiro Soto. Eso reza mi registro civil y mi padrón municipal y claro está: "mi documento nacional de identidad".
Nací en Suiza (en la localidad de la ciudad denominada Schaffhausen (cuenta la leyenda que allí vivió Guillermo -Tell). Desde pequeño fuí un niño tímido y enfermizo ...
A Trankas y Barrancas me fuí haciendo sitio entre mis ideales, mis deberes, superando mis limitaciones y consiguiendo un hueco en esta sociedad tan necesitada de libertad, independencia, mucha armonía y respeto mutuo.
Comencé siendo traste a lo "pillastre" de la novela "Lazarillo de Tormes". Empecé mi deberes estudiando en el colegio "Calvo Sotelo" en la villa que donde me críe (O Carballiño, en la provincia de Ourense), ... recuerdo que jugábamos a diferentes juegos en los momentos de "recreo". Era atrevido, muy terco e intransigente. Una vez un amigo me dijo a qué no eres capaz de coger a una niña y besarla. Le dije: "yo sí, ¿Eres tú capaz?" Al final corrimos detrás de las niñas que no estaban en grupos jugando, que reaccionaban corriendo a nuestra llegada en carrera. Cuando elegí a una chica que junto con otras dos se hicieron objetivos nuestros. El la carrera me fuí por una que tenía un perfume que, áun hoy, recuerdo. Embriagaba,... la agarré y después de sujetarla le di un beso.
En ese mismo recreo mi amigo me inquirió a repetir en el tiempo que quedaba de descanso. Acepté y volvimos a repetir la escena, ... yo detrás de las tres me acabé acercando a la misma de la primera vez. Repetí el proceso, esta vez, contra un parte de la pared de piedra del colegio. La miré a los ojos y sin saber porqué la besé en la mejilla izquierda. En ese colegio tuve trifulcas con algunos amigos, algunos de etnia gitana, que se hicieron mis mejores amigos a excepción de 4 amigos (Felixindo, Óscar, Eduardo y Juan Carlos) - como yo pallos- que aún hoy son unos de mis mejores amigos.
Cambié de colegio, mis padres quisieron que estudiara en uno cercano a casa. Quería convencerles de que era mejor el Adolfo Suarez ya que la mayoría de mis amigos se fueron allí. A esas edades poco hay que hacer con los padres pues "siempre llevan la razón"; me matricularon en el corral (así llamábamos, con cariño, el colegio ·"La Isabel la Católica" pues el director y dueño - de ese colegio privado- llevaba Corral por primer apellido).
Me expulsaron de clase una vez, y tengo recibido golpes en los dedos con una regla de madera por hablar en altavoz en clase. Me hice modosito, obediente de forma exagerada; el resultado: empecé a ser timido y vergonzoso.
Llegamos al Instituto (en aquella época no era un CES y Bachillerato como ahora) donde cursamos - mi quinta y yo - primero, segundo y tercero de BUP (bachillerato unificado polivalente) y COU (curso de orientación universitaria).
Siempre pensando en lo primero, es decir, el deber y luego la vocación, estudié, estudié y, ... a partir de segundo de BUP añadía a mi vida clases de Hapkido (un arte marcial de Korea). La vida se me revolucionó ante mí, de solitario a admirado pero, por desagracia, con la etiqueta "chapón". La verdad, lo acepté de buen grado pues mientras algunos compañeros salían cada domingo de fiesta y buen jolgorio, yo me quedaba estudiando apuntes de la semana anterior. Con decir que prefería los exámenes los Lunes.
En tercero tuve un romance de un día y medio. Al siguiente día tal chica - guapa aún hoy y buena amiga mía, por cierto, - estaba con otro.
En COU tuve un dilema, pues aunque había escogido ciencias puras, me llamaban la atención varias carreras universitarias, incluso algunas de letras. Un amigo mío, dos años mayor que yo, y según mi parecer: el mejor del gimnasio en las clases de Hapkido, era de mi admiración personal. Sin darme cuenta seguí su camino, pasando primero por Santiago de Compostela donde hice primero de Ingeniería ya que no tenía claro cuál ingeniería hacer.
Una cosa: me pasó una vez "un gran encuentro" cuando tenía 19 años en Santiago de Compostela. Me invitaron a una fiesta en una casa de una amigas universitarias como lo era yo. Allí picamos (había un poco de todo) y había, hay que reconocerlo: chicas muy guapas. En una conversación una chica dijo que buscaba chicos de 30 años. Pensé, vaya la que más me gusta y ... Bueno en una momento le dije a una chica, pensando en la tortilla de patatas, "está buena". Ella me dijo "a que si". la verdad, después de un cubata de litro lo que menos pensé fue en el cubata y sí en el trasero que me insinuó poco después de la cita. No sé como decirlo pero desperté entre bambalinas y con pájaros volando en mi cabeza. Ella semidesnuda, no sé...; pero mi reacción fue soñar despierto y me puse encima de ella e... hicimos el amor otra vez. Era mi primera vez... Bueno miento - en realidad - el anterior encuentro fue mi primera vez, claro está - supongo que se sigue el hilo del Gran encuentro con ella.
En el verano en que la transición de Santiago de Compostela a Vigo (1992) se proponía ser llevadera, yo no tenía cargas lectivas, y me propuse estudiar algo todos los días para avanzar en asignaturas de segundo que me encontraría el siguiente curso (me habían pasado apuntes compañeros de Vigo). Había sacado el carnet de conducir y un amigo mío (quizá mi mejor amigo - Javi, junto con aquellos del gimnasio Fidel, José Manuel, Ignacio y Alfonso) que desde COU éramos inseparables hasta que se casó. Normal, ... una mujer bien puesta tira más que veinte carretas (según reza el refrán) y por supuesto que un amigo - por buenos amigos que somos) y, para más INRI, si te lo llevas a Panamá como pasó con su mujer.
Pasamos muchas, muchas divertidas,... otras no tanto. Recuerdo que yo antes de conocerlo, en bicicleta, me gustaba subir empinadas carreteras, que por mi zona hay unas cuantas. Lo invité a venir conmigo a una zona que era muy bonita. Cogimos el coche de mi padre y algunas cosas para comer y mi tienda de campaña canadiense (ahora no se llevan). Dormimos acurrucados tanto que... en fín hasta bromeábamos sobre el hecho de acercarse tanto dado el frío que hizo esa noche en aquella montaña (en tierras de Lugo). Recuerdo que después del mal trago, por lo del morbo recurrido en bromas y la necesidad de calorcito, tuvimos una visión hermosa donde las halla. A nuestro pies todas la nubes que debió haber en el firmamento ese amanecer.
Después de una noche de fiesta (de discoteca y pubs) en O Carballiño, ese verano de 1992, ambos nos dirigíamos a tomar algo reconstituyente en algún sitio, aún no elegido. Se acercaron dos chicas (a cada uno una). Bromeamos y la mía (bueno - algo pasó pues creí conocerla - me guiñó un ojo) y junto con la suya decidimos separarnos como si quisiéramos olvidar rápidamente el encuentro.
Esa noche cogí el coche, después de despedirme de mi amigo, y con mis padres en Suiza. Vivía sólo, mi hermana vivía en Madrid por aquel entonces. Me acerqué al parque municipal, esa noche, a ver la piscifactoría. Vi a una chica en el puente de acceso y que sirve, en los veranos de trampolín para tirarse al río y bañarse. Había algunas parejas en las rocas que se veían desde el puente. Me acerqué y resultó ser la graciosilla que había bromeado unas horas antes, la que me había guiñado el ojo. Ella me dijo un nombre... mentirosilla - era falso-. Tengo que decir que yo también le dije un nombre falso...
Aquella noche (cogimos el coche primero) fuimos a un lugar apartado en los arrabales de O Carballiño. No hacía mucho calor pero frio alguno nada. La besé, ... estábamos paseando entorno al coche (era un coche rojo utilitario - de mi hermana que por aquel entonces vivía en Madrid-). Recuerdo que nos abrazamos contándonos intimidades. Cogí una manta que tenía en el maletero del coche y nos cubrimos para estar más abrigados. Nos quedamos dormidos en el coche. Cuando ella despertó, yo estaba caminando por los alrededores. Me dijo que era tarde para ella,... la llevé a su casa.
Esa noche, ya en casa, cené un poco. En aquella época con 19 años me hacía la limpieza de la casa, no sólo la habitación, la colada, la compra necesaria y visitaba los fines de semana a mis abuelos en la aldea de donde traía siempre mercancía de la huerta. Bueno, volviendo al meollo, recuerdo que aquella noche decidí dormir en la cama de mis padres (en Suiza, como dije). Tuve un sueño erótico con una desconocida. Sólo recuerdo que alguien quería hacer que mucha gente se acostase con alguien -la desconocida-. Me acerqué a la cola donde había gente toda masculina. Me colé, le puse las cosas claras a quien estaba violando a aquella chica y después de unas hostias bien dadas cogí a la muchacha y tras un discurso que dejó a todos patidifusos me dirigía con ella en los brazos atravesando la fila de desgraciados hambrientos de sexo gratis. Llegué a un descampado y la curé de sus rozaduras,...
El sueño fue seguido de otro donde ella - tal desconocida - estaba encima tal cual el aprendiz de Sean Connery en "el nombre de la Rosa" enamorándose de la aquella belleza que le mostraba sus dotes amatorias y cuyas capacidades hacían imposible negar tal seducción hecha de gran belleza femenina. El sueño no fue como la película y después de cambiar de postura, me vía encima de ella entregado al máximo al placer entre ambos compartido. Me acuerdo que había un baño cerca que se veía desde la cama. Se acabó el sueño besándole el pezón derecho. Me levanté para ir al baño. Empecé a recordar el sueño mientras me notaba húmedo y con semen en el vientre.
Repetí la última parte del sueño en mi mente adormilada varias veces antes de que en tercero de carrera me llamaron para decirme que habían atropellado a una prima mía con resultado de muerte. En mi cabeza tuve un pensamiento raro: "alguien se va y alguien ocupa su lugar". Algo como en la película de "la historia nunca jamás contada" donde Juan el bautista dice que alguien tiene que irse para que brille bien el que llega al caso de que Herodes le iba decapitar y Jesús parecía tener fama entre la muchedumbre judía. Me pareció supersticioso pero explica lo que pasa a veces con la gente mayor. Se mueren dejando paso a los jóvenes.
Llegué a acabar la carrera de Ingeniería Técnica Superior de Telecomunicaciones, que estaba cursando este amigo mío que cito al principio del tercer párrafo anterior a éste. Cinco años tardé en superar tercero. Me costaba, tenía algunas buenas notas, pero pocas veces eran en primeras convocatorias.
Yo practicaba Hapkido dese 1987. En 1995 conocí a Antonio Camino, gran artista marcial (en el mundo del Taekwondo y el Hapkido) durante un seminario que ofreció en O Carballiño. En Mayo de 1996 estuvimos entrenando con él. Nos invitó, a su casa, a varios compañeros hapkido-in de mi pueblo (O Carballiño). Él me enseño a meditar correctamente, al menos desde mi punto de vista.
Tuve un encuentro, en verano de 1996, meditando. Se presentó mi ángel de la guarda. Repasé varias veces mi mundo particular con él. Dado mis dificultades para memorizar me aconsejó leer varias veces los textos de principio a fin y luego hacer resúmenes con mis propias palabras. Mi ángel de la guarda me invitó a seguir muchos consejos. Desde entonces no obedezco otra cosa.
Después de aquel verano puedo decir que un par de episodios con problemas de espalda, un episodio por tuberculosis y la obligada "mili" que pude sustituir por trabajos de voluntariado en la delegación de alumnos de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería de Telecomunicaciones hicieron causar retraso, en mi idea original, con mis estudios universitarios en "Teleco".
Quiero contar un hecho que marcó mi forma de ser y mi forma de actuar durante mi vida a posteriori. Me pasó con una chica de 15 años en un verano en que yo tenía 26 años cuando yo estaba estudiando mi carrera de teleco. Yo me solía quedar los veranos porque me concentraba mejor en Vigo pudiendo además practicar Hapkido con mi amigo y maestro, por aquel entonces, Javier (aquel que os dije el mejor de mi gimnasio cuando practicábamos en el gimnasio en O Carballiño).
Ella vivía en Madrid, estudiaba en el instituto Jelmirez. estaba disfrutando de una excursión organizado por su instituto. Su cuerpo parecía de de chica adulta, y la verdad sólo le llevaba media cabeza mía. Era muy atractiva y parecía muy atrevida. Estaba yo en un concierto en Castrelos (parque municipal en Vigo) coincidiendo con las fiestas patronales en honor de la virgen de la Candelaria. Actuaban, recuerdo, Melendi, Amaral, los 4 principales que fueran a Eurovisión cantando "juntos..." , y la canción que quedó 7 en el festival "Europe´´s living a celebration", y la canción que me puso unido a ella y sin remedio pasó lo que pasó poco tiempo después ... "Bailar pegados es bailar".
Aquellas canciones hicieron en 4 días consecutivos, una mirada con "juntos...", "un meneo cada uno por su lado con los Suaves", una caricia con "la oreja de Bangok", se pasó a un baile algo improvisado y a destiempo con Melendi que nos llevó a tener una risas.
Lo que pasó en el tercero de esos días de concierto fue con la orquesta Paris de Noia (Gallega) nos estimuló el cuerpo bailando hasta reventar, canción tras canción. Nos despedimos, obligándonos casi, para vernos al día siguiente en el concierto Amaral y Sergio Dalma si no ella era capaz de cortarse las venas. Por superstición, miedo ,... muchísima emoción y acudí a a la cita. Llevaba un ajustado top verde con flores amarillas y un pantalón vaquero negro y tenía una diadema de color azul marino que le recogía su melena lacia rubia. El cuerpo se le insinuaba demasiado atractivo ya que otros días me había fijado en cómo se movía, sus pierna, su mirada y su sonrisa; pero aquella noche parecían sobresalir dos senos que dibujaban en mi cabeza todos los recuerdos que de dibujo técnico, las duras e inflexibles matemáticas de trigonometría que con senos, cosenos, tangentes y cotangentes que en la idea de:
la ecuación
solo es una identidad universal cuando las dos funciones comparten el mismo ángulo. Es decir,
siempre es verdadera.
Pero si usas ángulos distintos (c ≠ y), entonces no es una identidad, sino una condición que relaciona dos variables.
pasó por mi cabeza recordando la primera vez que penetré a una chica de clases cuando cursaba 3 BUP. coincidía con tales matemáticas.
me imaginé que dos tetas perfectas tienen más fuerza de 200 carretas y evitando salir por la tangente de intento de acostarme con ella que fue madurando mientras bailábamos juntos... y que entre canción y canción intentaba acercar mi rostro al suyo con intención de robarle un beso. Tardé, y hasta que no llegamos a la canción de Amaral "son mis amigos" no conseguí que un beso se hiciera realidad.
Pasó algo extraño, se quedó a un metro y poco de mí. Tragué saliva y no se que pensó pero ella, cuando pensaba que me iba a bofetear e irse lejos de mí, me sonrió y luego de un rato me preguntó: ¿Puedes superar ese beso? Yo no imaginé otra cosa que formas alegres y originales de besarla, así que hice una mini obra de teatro. Pensé en hacer largo la idea del beso.
La miré y le cogí mano izquierda y le dije: "si tu eres para mí yo espero... " tragué saliva y continué besándole el dorso de la misma mano diciéndole "mi intención es amarte hasta que tú me aceptes y entonces te diré: te quiero", luego viendo que estaba escuchando en silencio lo que le decía le cogí la mano derecha, esperando a una señal suya, le pregunté ¿Saldrías con un carcamal como yo? ella que sabia que mi edad superaba en diferencia con la la suya los 10 años me dijo que si. Entonces siguiendo mi obra de mejora del beso pensé yu luego le dí un beso en la mano derecha, primero en el dorso luego en la parte tenar de su mano derecha, le dije "creo que te quiero".
Poco después, y viendo su alegre sonrisa dibujada en su boca le llevé la mano derecha a mi cuello; luego, pensando cómo podía seguir cerré los ojos y puse mi mano izquierda en su cintura derecha. Abrí los ojos y viendo que ella había cerrado los suyos, me acerqué a su mejilla derecha y le dije "te amo". Entonces le pregunté después de que lla abriera los ojos ¿Serías madre de mis hijos? Ella, seria; se puso como la letra de la canción que en ese momentos sonaba...; ya habían pasado dos letras después de "son mis amigos", se trataba de la canción de los "celtas cortos" "20 de abril del 90" y cerró lo ojos y haciendo ademán con la mano izquierda de retirarla de mi cuello pensé que aquella idea "alocada" de dos enamorados (uno adulto y otra adolescente pero ...para mí una "brillante mujer") recién conociendo la intimidades de cada cual que poco después de - fue mi impresión - que ella echara a correr lejos... empezó a sonar "bailar pegados es bailar", ella cambió la expresión de su rostro y me dio un beso en la mejilla derecha y empezamos a bailar. ella con las manos (ambas) en mi cuello y yo mis dos manos en su cintura que me hacía conocer cómo sería su movimiento de intimidad sexual.
Le dije poco después de canturrear la canción mientras sonaba de fondo "creo que puedo esperar a que la vida nos junte y que así Dhyos lo quiera y si tú estás libre para entonces estaré dispuesto a, estando en tu vida, respetarte y quererte". hubo un silencio entre los dos, aún no había acabado la canción y cuando sonaba "en un sólo salón dos bailarines" yo me acerqué un poco más y le dije besando su mejilla izquierda "te quiero" y ... Después de mirarla a los ojos me dije "échale huevos" y la invité a que me recordara y y que pensara en mi cuando quisiera forma familia.
Lo que pensaron algunos compañeros míos de la carrera, después de verme irme con ella hacia la oscuridad del bosque que hay en el parque citado ... pensé "violador de menores". Lejos del tumulto fuimos a la casa donde vivía por aquel entonces que estaba cerca, curiosamente, del hotel donde ella y sus compañeras se alojaban (el hotel "Tres luces"). fue extraño pero después de estar desnudos se me olvidó que ella era menor de edad y lo hicimos con una ternura que exigía algo especial tras darme cuenta de que se echó atrás, después de charlar, reirnos y acariciarnos hasta conocer ambos los más recónditos rincones de nuestros cuerpo, cuando la invité a seguir con una penetración (me vino en ese momento una sueño que tuve cuando habiéndome pasado algo así ella (la del sueño) me dijo con determinación "Eso no".
En ese caso, ella me preguntó ¿sabes cómo puedes hacerlo sin hacerme daño, soy "virgen"?. Me acosté y le dije "ponte encima"; haz que mi pene te penetre según tu lo introduzcas al ritmo que tu marques y pon tú la presión con tus movimientos. Yo me ajustaré a ti. Creo que sentí un gemido, ...luego de acostarme en supino ella siguió mis indicaciones.
Poco a poco y después de quebrar la barrera de su himen y notar en mi pene un líquido caliente que supuse un pequeño sangrado por la cantidad notada, ella me miró y le pregunté si quería parar. Ella me dijo que se sentía bien. Le dije después de el hecho ocurrido: "si queremos seguir es mejor usar un preservativo". Ella emocionada y sintiéndose respetada abrió el cajón de mi mesilla de noche diciéndole que "ahí tenía varios preservativos; yo no les había dado mucho uso pero los compraba de vez en cuando en un supermercado de confianza de la ciudad olívica". Ella siguió a un ritmo, a su ritmo, ... Fue especial y hermoso. Ella era virgen, era adolescente y buscaba cariño y yo, creo, la estaba amando. Después de paciencia y ella acostumbrándose a descubrir sus particularidades íntimas, encima mía, se corrió varias veces como se dice vulgarmente. No había tenido yo muchas experiencias pero las suficientes para entender lo que estaba pasando y mis lecturas de libros sobre el sexo en mujeres, el tantra sexual,... las posibilidades que ofrecen ciertas posturas que me atreví a compartir con ella y esas otras cosas que yo había leído.
Hasta altas horas de la madrugada estuvimos investigando su cuerpo usando posturas en las que ella, conmigo, sentía placer. Aquella experiencia fue inolvidable para mí, supuso un antes y después en mis relaciones con las mujeres. Como dije fui una persona tímida y se rompió esa circunstancia con ella, aquella citada anteriormente la del beso robado; pero, después de aquella experiencia, fuí más comedido y discreto en mi vida personal y en mis relaciones íntimas. Recuerdo que, después de aquello un amigo mio, entrenando juntos tiempo después, me dijo cómo había perdido su virginidad. Fui incapaz de contarle mi experiencia al respecto.
Después de aquel "hito para mi" (verano de 1997) y dado que me ví remontando en "mi angliuru particular" mi camino perdido y, tras "perder" ese tiempo citado al que digo.
Elegí el camino de la especialidad de comunicaciones y la cronobioingeniería como mi asunto personal como campo en que realizarme como investigador (sólo cambié el foco de mis intenciones de "ser teleco").
Estando cursando algunas asignaturas de cuarto y algunas otras de quinto empecé a preocuparme por qué líneas de proyectos fin de carrera se proponían en el tabón del laboratorio en el buscaba hacerlo. Esto lo tenía muy claro. Era el laboratorio de cronobioingeniería de la Escuela.
En los últimos veranos en los que me quedaba en Vigo a estudiar, ella (la que venía de vez en cuando a Vigo - hacía prácticas en el hospital del Meixoeiro de Vigo, pues estaba estudiando Medicina en la Universidad de Santiago de Compostela) me hacía alguna visita partiendo de aquel verano en el que en los conciertos de Castrelos (Vigo) con Juan Pardo cantando cuando le dije a la chica de la diadema que bailase conmigo.
Cuando me sentía dispuesto a comerme el mundo - sin saber porqué - me empecé a sentir extraño, involucionado y siempre triste y solitario por los pasillos de teleco. Acudí a un psiquiatra de renombre en Ourense, por consejo de nuestro médico de familia. Al final del curso 1997/1998 Me diagnosticó "esquizofrenia". Sentir pensamientos que me parecían ajenos a mi ser interno parecía signo de algún síntoma de esquizofrenia. El primer diagnóstico fue "trastorno esquizoafectivo".
Tras conseguir, con medicinas bastantes agresivas pero con pensamientos razonables y lógicos, acabar la carrera intenté buscar trabajo. Nadie parecía responder a mis cartas con mi C.V.: decidí refugiarme en mis padres y después de pasar por varios meses buscando trabajo hice un curso de monitor de aerobic. Poco después, me puse a hacer un curso de inglés - atención al cliente-. Mejoré mi speaking pero habiendo dejado de entrenar hapkido ingresé en agudos en el hospital de Ourense. Al salir decidí hacer algo que complementase mi C.V. y decidí volver a entrenar Hapkido al mismo tiempo que empezaba un curso en Ourense de networking.
Al acabar el curso de networking (CCNA de cisco-system), a finales de 2003, empecé a trabajar como Mozo de almacén en la empresa de Adolfo Domínguez. Mi vida parecía no salir de un círculo vicioso en donde, entre entrenamientos de hapkido, estudiar el master de networking de cisco system CCNA - viendo como ella estaba en el gimnasio donde yo iba por a aquel entonces (el gimnasio Madokoan) y compartía a veces "baile" - es decir, alguna que otra llave que me permitía tocarla y claro, sentirla - ... pero "depre" - pues según parece estaba con otro.
Además se me pasó la oportunidad de estar con ella, cuando después de intentar hacer el master de biotecnología en Barcelona (octubre de ese año 2003), después de acabar contrato en Adolfo Domínguez [ella se había trasladado a Cataluña para trabajar en un laboratorio de investigación de Bioquímica, que le servía para preparar el Mir (según me había dicho en su día)]. Me había matriculado en el citado Máster y cuando llevaba dos semanas volví a sentir el malestar que sentí antes de ser diagnosticado enfermo de esquizofrenia. Anulé la matrícula y estuve unas semanas en casa de mi hermana. Por eso digo que se me pasó la oportunidad de estar con ella.
En ese periodo envié C.V. a empresas del sector en Madrid. No recibí respuesta alguna por parte de alguna empresa. En esos días, en el caminar por Alcalá, me encontré al lado de una oficina bancaria una chica impresionante de muy buen ver; digo esto más que nada porque se vislumbraba su pierna derecha e impresionante tentadora y esbelta entre la raja de su vestido. No pude hablar con ella pues aunque me propuse hacerlo, me negué el hecho del vértigo que sentí. Días después regresé a casa de mis padres en O Carballiño (Ourense) ya que no encontraba trabajo.
Aprovechando que tenía amigo personal trabajando en correos en Madrid, en tiempos de carnavales, nos fuimos de "caza" a la zona de la movida madrileña. Nos recorrimos varios puntos conocidos y muy concurridos. Regresé con él a su casa pero, en vez de ir a Alcalá de Henares a dónde debía volver, regresé a las zonas de movida yo sólo. Caminando por las calles cercanas a metro "Bilbao" venía hacia a mi una chica tambaleándose. Estaba ebria (demasiado diría yo) con un traje de Pitufina y con un gorro verde, y se le apreciaba una peluca de pelo negro.
No supe que hacer salvo decirle que lo mejor era dormir "la mona" en algún sitio seguro. Sólo se me ocurrió llevarla a una habitación en un hostal u hotel de la zona. Pocos metros después de sujetarla y, dado que pesaba "la tía" de lo lindo (ya que a penas se sustentaba por ella misma), entré con ella en un hostal de mala muerte (viejo, sucio y de olor nauseabundo). Pagué por adelantado y, ... después de ducharla (era realmente guapa) pues ella no era capaz de hacerlo, la metí en una cama. Había dos camas simples y yo, después de arroparla, me fijé en ella y descubrí al pasar la mano por su cabeza que en realidad era rubia -quitándole la peluca algo mojada por la ducha-.
Para sorpresa, después de recordar donde había visto antes a tal doncella (no sé porqué recordé en esos momentos unos dibujos animados que echaban los fines de semana en la televisión pública) donde don quijote llamaba a sí a su amada dulcinea), cuando me día cuenta de que era ella. Supuse que había venido de Barcelona de marcha; después de un rato admirándola, y dado que estaba dormida la dejé dormir y, yo me acosté en la otra cama. Poco después de las cinco de la noche, que me levanté al baño a hacer mis necesidades, comprobé que ella no estaba.
Dos días después y aún en carnavales, en Alcalá de Henares, me acerqué a un pub. Debían ser poco más de media noche y me acerqué a la barra a pedir una consumición. Cuando iba levantar la mano para llamar la atención del camarero giré la cabeza hacia mi izquierda. Al fondo estaba una chica vestida completamente de negro que me llamó la atención ...
Poco después estaba delante de ella y, viendo que estaba sóla y con una botella de agua mineral en la mano derecha, le pedí si me daba un poco de su agua. Ella me sonrío y me dio la botella. Poco después me hallé con ella hablando en un sofá del local y ... no recuerdo nada de lo que ocurrió después hasta el recuerdo de estar hablando largo y tendido en el sofá de su casa semidesnudos y ... Después de vestirnos y ofreciéndonos carantoñas me dijo en el umbral de su casa antes de atravesarlo para irme "ahí tienes mi teléfono,, llámame y otro día acabas lo que empezaste". Un poco absorto me día cuenta por lo que me decía en lenguaje corporal que habíamos hecho el amor pero no había acabado mi faena".
Me quedé el teléfono. Resultó ser ella. La del vestido con la raja que cubrían impresionantes piernas y ... mucho más desde luego.
Ya en Galicia, otra vez, mi vida me dio una oportunidad laboral entrando a trabajar (en verano de 2005) en una empresa llamada Getinsa ingenieros. Allí maduré como profesional ingeniero, y después de un tiempo vi la oportunidad de irme a Madrid, donde vivía mi hermana, para hacer el Máster oficial de Telemedicina y Bioingeniería que organiza la UPM con los ahorros debido a los ganado en mi vida laboral.
Allí mientras estudiaba conseguí hacerme un lugar en la línea de investigación del GBT (grupo de Bioingeniería y Telemedicina del laboratorio de fotónica de la facultad de Ingeniería Técnica Superior de Telecomunicaciones de la UPM). En el caminar desde Alcalá de Henares hasta la Facultad una chica me sonrió en la vida. Su nombre: `"no sé decirlo, diré que eran muy parecidas, por aquel entonces, sólo que una era rubia y la otra morena, aquella que me hacía sentirme "depre"´.
Acabé el Máster con buena nota y apareció el trabajo de investigador en un hospital de importancia en la provincia de Madrid. Al mismo tiempo empecé a ver la chica que parecía querer algo más que hablar conmigo y con la que coincidía muchas veces yendo hacia el campus. Ella (estaba diferente a cómo la recordaba) iba a Enfermería y Biología (hacía los dos grados, y biología le dio pie a pasar a la facultad de medicina y hacer esta carrera) y yo iba a clases en la Universidad de ¨Teleco" de la UPM.
Entre pastillas y ejercicio físico moderado (me había apuntado a las clases magistrales de Jesús del Moral en Alcalá de Henares), me impliqué en estudiar, leer ensayos (los que podía y el tiempo me permitía) y querer hallar una solución a la esquizofrenia que padecía. El caso es que no se por qué pero había olvidado, tras un tiempo sin verla, a aquella chica (a ella).
Un verano de 2008, salí - era fin de semana - y rodeando la urbanización donde vivía, y pensando en ir al estanco a pagar la mensualidad del bono transporte de la comunidad de Madrid, me topé con una visión embriagadora. Era una chica con una falda larga con una raja que ofrecía tímidamente, pero muy gratificante a la vista, una pierna derecha esbelta y muy atractiva (la chica estaba apoyada en la pared). Pensé eso mismo pero me dediqué a pasar a la otra acera donde se situaba el negocio del estanco. Al salir me acerqué a dónde había visto aquella chica pero ya no estaba allí.
Volviendo a casa, tras un paseo. no era capaz de pensar en otra cosa que como sería el rostro de aquel cuerpo monumental femenino...., aquel día en la tarde noche salí a dar un paseo, como de costumbre por la barriada que me solía llevar un tiempo de apróximadamente 45 minutos. Cuando volvía me acerqué a la urbanización por cerca del estanco, citado anteriormente, y mi idea es dar una vuelta a la urbanización donde vivía y según subía a la acera, vi hacia mi derecha una chica (atractiva a lo lejos) parecía despistada y preocupada y ... sin pensarlo pensé en que a lo mejor necesitaba mi ayuda. Me dijo que venía de hacer prácticas, en el hospital "Príncipe de Asturias", por los estudios de enfermería por la universidad complutense de Madrid cuya sede está en Alcalá de Henares.
Me dijo que estaba intentando sacar, un hilo suelto, y que no quería hacerlo mal porque no quería ponerse en evidencia ya que podía hacer crecer la abertura natural de la falda. Me dijo que a la mañana me había pasado igual y que incluso pensó en tirarla e ir a casa sin ella dado que estaba a 5 metros de allí. Pensé para mi adentros que debía ser la misma chica cuyas piernas me parecieron tan atractivas. Le dije que podía ayudarla pues mi madre (costurera en antaño compartía conmigo algunas de sus tareas). ella me miró y me dijo que su madre había sido costurera también. Nos quedamos mirando fijamente un rato. Quizá fue un instante ó una eternidad pero fue grato a mi vista. Ma agaché y tocando su cadera derecha con mi mano derecha (¿saben lo que es sentir calambre al tocar algo bello¿) e hice una nudo con la mano izquierda agarrando el hilo y asegurándolo con la mano derecha para después tirar con decisión y no deshilachar el vestido. Miró para mí mientras levantando la espalda y, sin querer, me acerqué a su rostro quizá con atrevimiento.
... Un poco raro el momento, silencio por ambas partes, ,,, pensé que quería ponerme a los pies de aquella belleza. Medio tartamudeando le dije que quería saber de ella al mismo tiempo que atropellaba mis palabras inquiriendo la dirección de su casa ya que me dolía en el alma vivir en la misma urbanización y no haberla visto antes. Me dijo que vivía en la calle que se llamaba Miguel de Unamuno, yo respondía que vivía en la paralela que llevaba por nombre "Gerardo Diego". Un poco nervioso le pregunté si quería pasear por as cercanías mientras charlábamos y nos conocíamos un poco más. Supongo que pensé que no tenía chico ó novio en su vida ya que accedió a mi proposición. Cosas de chicos.
... Después de un tiempo paseando por Miguel de Unamuno decidimos girar en la rotonda en la que cruza la calle José María Pereda. Seguimos esta calle hasta Tomar a nuestra izquierda "Rafael Alberti". mientras caminábamos yo entendía que aquella chica era muy familiar y que hablaba conmigo como si ya nos conociéramos... era encantadora. Después de hacer una "paradiña" a lo panenca en el casi final de esta calle última la miré y le pregunté, para asegurarme, si tenía novio o tenía alguna relación íntima con alguien. Me dijo que había tenido una muy cercana, espacial e intensa con alguien ... respiró hondo; me dijo que no sabía nada de él desde hace tiempo y que las circunstancias laborales y de estudio no le permitían pensar en tener pareja. Nos miramos y sin darnos cuenta, habíamos cogido el camino de la derecha que encaminaba por calle Obtavio Paz a la rotonda que, después de atravesar el puente por encima de la Nacional II, llegaba hasta el centro comercial "Carrefour".
Hubo momentos de silencia pero, luego lo supe, los corazones se aceleraron al unísono y nos llevaron a un descampado por detrás del centro comercial hasta cerca de una subestación de red eléctrica. Sé que un momento intimidad, sentados en el suelo de hierba, yo acerqué mi mano por su pierna izquierda, me miró y sin esperarlo acercó su rostro al miró. La besé. Ella me puso la mano cerca de mi cintura. Viendo en yo, en ello, una declaración de intenciones, recosté su espalda hacia la hierba y después todo fue latidos latiendo cada vez más rápido, miradas más cómplices y estimulación de los sentidos que hacían del encuentro un desánimo solitario increscendo hacia un final inacabable de emociones diferentes, diversas, alegres que, tras descansos obligados debido al frenesí compartido, hizo de aquellos momentos encadenados un final que para mí suponía "el orgasmo de mi vida". No se lo dije aquel día pero me dije a mí mismo: "estoy enamorado de ella".
El tiempo en que trabajé como investigador fue gratificante. Me sentía realizado y creo que, a pesar de la hora que en coche me llevaba acercarme desde Alcalá de Henares a Majadahonda, pocas veces fui tan feliz como en esa época. Trabajaba en lo yo quería, la ciudad donde vivía es encantadora y la gente es especialmente acogedora.
Además tenía una amiga (Ella) muy agradecida y muy inteligente. En primavera de 2009, aprovechando que mi hermana estaba de viaje a Australia invité a mi chica a pasar un día en el campo. Ella accedió, allí me contó que hacía unos días había sufrido en el trabajo abusos por parte de un compañero de trabajo en que llevaba varias jornadas diciéndole que tenía que ser para ella y para nadie más. Entre lo que decía y lo bella que estaba sólo se me ocurrió abrazarla y pensar en fundirme con ella para que mis ideas de felicidad (de aquel momento) las absorbiera ella. La situación... en fín, surgió deseo, olvido y con besos, caricias, miradas, sexo, orgasmos,...¡feliz!
Días después, en fin de semana, y en callejuelas de Madrid capital se me ocurrió pedirle la mano e invitarla a repetir lo del finde anterior. Fuimos a un hotel de 2 estrellas de la zona de metro "Sevilla". Me puse empalagoso y antes de entrar por la puerta la miré y la cogí en brazos. La dispose en la cama y empezamos a desnudarnos. Estábamos tan emocionados que habíamos olvidado cerrar la puerta. Así me lo dijo,... yo con alguna emoción de euforia demás (todo corazón y poco cerebro) rectifiqué y la cerré. Bueno, lo demás, ya se lo imaginan... Pueden ver un vídeo de porno tierno tipo x-art y se darán cuenta de cómo empezamos y de cómo mejoramos tales vídeos con sólo pensarlo. En ese periodo de casi dos años la veía de vez en cuando y la relación con ella parecía, por momentos, coger tintes de poder durar... Poco después de aquel episodio me dijo que había conocido a un chica muy maja con la que compartió unas clases de shiatsu en Madrid. La amiga resultó ser una amiga de mi hermana con la que yo había hecha, también, amistad.
Ejem... Eran buenos tiempos.
Crecí, en esa época, mucho como persona y profesional. Estaba en muy buena compañía y en el trabajo se trabajaba por objetivos, y la presión te la ponías tú a ti mismo. En el verano de 2010 pasé unos días en Galicia, en mi pueblo. Visité a mi maestro de artes marciales (de Madokoan) y le comenté que allí en Alcalá entrenaba con Jesús del Moral (maestro en Sito Ryo Karate-do) y algunos fines de semana concertaban cursos con otros maestros - algunos de otras artes marciales diferentes al karate-. Le dije que podía proponerle dar un curso de fin de semana en Alcalá de Henares. Allí, en ese momento y guapísima vi a ella (ella, que trabajaba en Barcelona, estaba pasando unos días de vacaciones). No sé que me pasó, pero olvidé todo cuanto me había pasado con quién era mi novia en Madrid. Tuvimos un encuentro amoroso recordando tiempos pasados en Vigo y, años antes, en Santiago de Compostela. Le dije, después de aquel encuentro, que la llamaría pues quería mantener el contacto.
En diciembre 2010 se acabó el contrato y, después de haber contribuido en varios proyectos, me ví en el paro porque la organización privada de la gestión del hospital decidió rescindir presupuesto al laboratorio en el que trabajaba. "Cosas de burocracia ...". Me fui una temporada a junto a mis padres en la localidad ourensana de O Carballiño (Galicia). Algo depre y para más inri la chica (la de Madrid), y según me decían amigos en común, tenía en su vida a otro y me aconsejaban que lo mejor era que la olvidara. Con dudas, enojado, eso hice.
Durante el final de 2010 y principios de 2011 la psiquiatra que me hacía seguimiento en Madrid decidió retirarme el tratamiento.
Había Recogido información de aproximadamente 80 empresas de mi sector a las que envié C.V., los envié vía carta personalizada a departamentos de Recursos humanos de cada una. Lo hice desde Madrid, en verano, coincidiendo con la venida del papa (en aquella época) Benedicto XVI.
"Depre otra vez", el trabajo de mi vida se esfumaba y sin respuesta por parte de alguna empresa... Yo no podía evitarlo.
Tuve una muy mala respuesta racional a la retirada del medicamento que tomaba. Me empecé a sentir mal. En psiquiatría, en Madrid donde me encontraba por aquel entonces, decidieron ingresarme una temporada. Sentía... cosas especiales; en aquellos días empecé a sentir ó ver lo que llaman el aura de algunas personas y además sentía que tenía un hijo con alguien con la que me había acostado... Ningún psiquiatra lo tomó en serio. Desde entonces el diagnóstico de trastorno esquizoafectivo pasó a ser "esquizofrenia paranoide".
Decidí irme Galicia a pasar una temporada. Desde allí establecí mi centro estratégico para recoger datos de empresas a las que enviar mi "Curriculum Vitae".
Una vez dado de alta, y con un tratamiento adecuado, decidí reinventarme y pensé en estudiar cursos que me permitieran sentirme útil y al mismo tiempo no me supusieran mucho trabajo de desgaste mental; así que decidí invertir mi dinero en hacer cursos de quiromasaje y preparador físico y deportivo.
El hecho de ser cursos desde una plataforma de estudios online me permitió volver a Galicia a casa de mis padres, y mejor calidad de vida y al mismo tiempo estudio-investigación por mi cuenta y posibilidad de autoempleo, sobre todo después de fracasar en mi intento primero y único de aprobar una plaza como funcionario tipo B como informático en la Xunta de Galicia, en primavera de ese 2011.
En verano de 2011, en la localidad donde me crie volví a encontrarme con aquella chica de mi primer beso y en fin ese verano fue algo más. En fín, ... Fue un verano muy especial. Ella preparaba el MIR. Ese año fracasó. Le dí ánimos y le dije: "para el año lo podrás sacar".
A finales de ese verano de 2011 empecé a enseñar como Monitor de hapkido (arte marcial coreano) en la capital ourensana. Estaba cursando también el curso de quiromasajista MDF. Me empezaba a sentir bien.
En esos veranos (desde 2010) tuve encuentros fugaces con aquella chica que me robó mi primer beso. Había vuelto de Barcelona, había fijado residencia en A coruña y estaba preparando el MIR "otra vez" como me decía ella" y cómo yo le sugerí que intentase de nuevo. Poco después de aquel verano obtuve respuesta por parte de alguna multinacional marroquí (en las pruebas de selección quedé segundo, sólo había una plaza). El resultado emocional fue "me encontré mal" en mis pensamientos.
Encauzando el año 2012 y con ella recién aprobado el MIR con nota alta se enfrió la relación ya que debía ir a Coruña a hacer prácticas como dije. "Depre" y con problemas para concentrarme pedí ayuda médica (psiquiátrica). Mis capacidades psíquicas (vea auras y sentir que algo respecto a la salud de la persona que se disponía en camilla durante los masajes que les daba - ahora sé que era mi ángel de la guarda que me indicaba los puntos débiles de la persona en camilla y cómo hacerlos fuertes) iban en aumento. El psiquiatra, al contárselo, decidió subirme la dosis del medicamento que tomaba.
En verano de 2012 decidí dar masajes a domicilio y en el gimnasio, en donde por aquel entonces entrenaba, me permitía crecer como hapkido-in. Mientras impartía clases de hapkido (arte marcial coreano que empecé a practicar a la edad de 14 años) en Ourense algo pasó entre ella y yo porque dejó de contestar a mis llamadas por teléfono; yo no sabía que decir y no podía acudir a mis amigos (todos fuera del pueblo) y las redes sociales no me servían para desahogarme. Achaqué aquel desplante a que le había dicho la enfermedad que padecía.
Poco después de aquel verano y sin respuesta alguna por parte de ella (ni un miserable " te llamaré") me encontré mal. Sinceramente, puede que no me crean , pero olvidé por completo, otra vez, a ella, aquella de la que me había enamorado.
En el gimnasio, donde impartía clases de hapkido en Ourense, un amigo me sugirió la fórmula de crear un asociación bajo la cual podía hacer mi actividad profesional. Corría verano de 2012 y en esos tiempos surgió la idea de la asociación Creando Salud, Equilibrio y Bienestar.
Al final de ese verano me acerqué a Alcalá de Henares, donde había vivido anteriormente, para pasar unos día junto a mi hermana. En la piscina de la urbanización surgió algo... Era ella, aquella de la que me había enamorado (la del metro de Sevilla) por lo que ustedes pueden leer: dos veces... Iba camino de la tercera.
Se acercó a mí. Estaba yo sentado en el poyete de la piscina justo enfrente de donde un niño pequeño con dos brazaletes inflables lo mantenían a flote; se sentó a mi lado y preguntó que hacía. Como si nunca la hubiese visto antes (curiosamente eso me decía por que no me di cuenta quien era hasta días después). Me habló del niño, y de un padre que había renunciado a él. Estuvimos hablando largo y tendido hasta media noche.
En esas horas me presentó a su hijo - por aquel entonces de casi tres años - y que se divertía entre piscina, paseo por la hierba del entorno y amistades de su edad. A veces se acercaba a nosotros y nos hacía alguna gracia. Pensando en mis adentro pensé que esa chica y el niño parecían aceptarme en buena sintonía en sus vidas y yo creía que entre ellos podía er feliz
Desde ese día empezamos a tener una relación que suponía, para mí, ir de vez en cuando a verla a su casa en Alcalá de Henares. En 2013 hice cursos de coaching y Pnl además de comenzar primero de Naturopatía en la organización colegial FENACO. Un día - corría 2014 - ella me dijo que quería hablar conmigo sobre su hijo. No me lo creí al principio pero todo encajaba en fechas de encuentros y edad del crío. El niño era mío. Lo demostraba además pruebas de ADN. Ese día fuimos de noche a la piscina de la urbanización. Saltamos la valla que la rodea y después de un chapuzón nos acercamos a una esquina donde desnudos hicimos el amor como si fuera nuestra primera vez. La verdad es que curiosamente lo parecía tanto para ella como para mí aún sabiendo las veces que lo habíamos hecho y cómo las rarezas de la vida y la medicación hacían que cada vez que nos juntábamos y hacíamos el amor pareciéramos desconocidos.
En 2014 nos hicimos pareja de hecho y le enviaba regularmente algún dinero - apalabrado - para ayudarle en las tareas de la educación de nuestro hijo. En esos años la profesión que había iniciado como quiromasajista MDF (Método Doctor Ferrándiz) y naturópata empezó a serme útil para complementar mis conocimientos de bioingeniería y cronobioingeniería e investigaciones personales que compartía con mi ex-tutora del Master que he citado en párrafos anteriores.
Vivía en Galicia pero no me impidió avanzar en algunas investigaciones propias que luego enviaba a la que fue mi tutora del master de Telemedicina y Bioingeniería. Con los medios de un laboratorio reputado - como es el del GBT (grupo de bioingeniería y telemedicina del departamento de fotónica de la facultad donde cursé el Máster) - aquellas investigaciones vieron continuidad y empezaron a dar sus frutos y a día de hoy me proporcionan un dinero como investigador autónomo e independiente.
En 2014 (tengo que puntualizar), en Galicia, a finales de un verano tórrido después de acabar el segundo de "naturopatía" y ampliar mis conocimientos en "coaching y Pnl partiendo del conocimiento y uso del transgeneracional" me sucedió algo que me marcó mi vida sobre todo con la relación que había iniciado con ella (la del metro Bilbao). Nos veíamos en el gimnasio de mi maestro donde preparábamos una exhibicíón de hapkido coincidiendo con las fiestas patronales. Ella iba a Aerobox. Salimos todos los fines de semana desde entonces y parecía que todo iba a pedir de boca.
Llevaba tiempo enseñando hapkido y para poder dar clases de Hapkido con garantías legales, hice el curso de soporte vital básico (SEMICYUC, PNRCP, ...).
En un viaje a Madrid, después de ver la posibilidad de ampliar negocio gracias a un dinero - adelanto de herencia por parte de un familiar mío - que suponía impulsar el negocio y tener mis actividades con deudas canceladas e iniciando con mayor confianza aunque de nuevo, en el cual llevé los planos de un ambicioso negocio, basado en mi primer local pero haciendo partícipes a otros compañeros de profesión... Pensé en ella para hacer realidad el negocio sabiendo que su empresa de construcción era ideal para conseguirlo.
Ya en Alcalá de Henares la llamé para decirle que había llegado y que necesitaba verla y comentarle cosas - algunas privadas- otras eran referentes a la idea de un local nuevo para mi negocio. Quedamos en un local conocido de tapas de la zona. Me tocó esperar.
Había pasado un tiempo cuando la ví entre la gente acercándose al local por medio de la calle Mayor hasta junto a mí. Llevaba una camina blanca y vestía pantalones vaqueros ajustados a su figura de una talla que envidiaría muchas modelos de pasarela. Los tacones del calzado que llevaba puestos la hacían parecer una poco más alta que yo. Entramos y tomamos algo mientras nos contábamos intimidades y recuerdos de un ayer muy lejano. Hablamos del niño que teníamos en común.
Pasando a la parte profesional y "seria" me dijo si me parecía bien seguir en la oficina de su empresa. Accedí y después de acercarnos a la nave comercial en mi coche, momentos en los que sentí vértigo mirando sus piernas acomodadas en el asiento del copiloto. Tenía un cuerpo precioso.
Ya en la oficina y viendo los planos que yo mismo había hecho me sugirió una serie de materiales. Llamó a su padre para confirmar algunos datos de los mismos y me confirmó algunas cosas. Mientras hablaba con su padre, por algún motivo, pasé de ver su camisa, los pechos erguidos por efecto del sujetador a querer ver tetas sin sujetador ni camisa sabiendo, por experiencia, lo sinuosos y embriagadores que me parecían a mi vista.
Estando hablándome sobre el negocio me preguntó algunas cosas privadas que no sabía responder ya que algo me hacía olvidar todo excepto perderme entre sus piernas y sus pechos hermosos. Sentí la puerta de la entrada a la nave e imaginé que entraba alguien. En ese momento desperté del ensueño y traté de recapitular en mi negocio, mi situación y nuestra relación.
Estaba preguntándole que me explicara unos detalles sobre las posibilidades, que algunos componentes que se hubieren usado en el nuevo local, pensando en posibles futuras ampliaciones ó modificaciones. En ese momento entró el padre a la oficina. Era la primera vez que lo veía. Muy amáblemente nos dimos la mano y charlamos amistósamente. Me pareció condescendiente con mi persona y creo que... habíamos congeniado al acabar él, creo, de cotejar cómo era yo. Decidimos hacer un presupuesto y pensé explicando que el local estaba en una calle cercana al campo de fútbol del Ourense C.F., cerca de donde estuviera yo viviendo algún tiempo, mientras hacía actividad en mi primer local. Nos despedimos amablemente y de camino a casa de mi hermana en donde paraba eses días pensé el trago agridulce que supuso para mí los momentos de locura sexual que había surgido en mi mente hasta poco antes de la llegada del padre donde con la miel en los labios pasé a... en fin volví en mi y aparcado el coche me puse a hacer de comer, Mi hermana no estaba en su casa.
Estaba ya comiendo cuando recibí una llamada por parte de la persona familiar que en su momento me lo había prometido. Me dijo que no, había hablado en su casa algo que la echó para atrás y al finalmente mi gozo en un pozo. Después de acabar de comer la llamé para decirle que no podía seguir el proyecto pues no habría dinero para pagarlo y sabiendo que tiempo atrás intenté varios préstamos para salir a flote el negocio de primer local en Ourense con negativa respuesta que: " no lo quiero volver a intentar" le dije con humildad. Ella, teniendo en cuenta nuestra situación personal, me miró a los ojos y me dijo: ¿tomamos algo en el bar de al lado del estanco? Yo queriendo no pensar en algo que me supusiera enojo le dije que si. Tomamos algo fresco, luego picamos algo junto con alguna copa de alcohol - yo no debía, dado las pastillas que tomaba - pero no negué la posibilidad de pasarlo bien al lado de alguien tan especial. Un par de horas después, nos levantamos de la mesa, pagamos la cuenta debidamente y nos dirigimos hacia el parque O´Donell pasando por cerca del centro comercial Los pinos.
Ya en el parque nos sentamos en un banco donde empezamos a sentir ambos vértigo, creo yo, pensando en el futuro de los dos. Le comenté mi situación mental a ella - la del "metro Sevilla" en esos tiempos. Para sorpresa mía me dijo que ella seguía un tratamiento desde aquella vez que había sido violada, situación bochornosa que ya me había contado antes de aquel encuentro "del metro sevilla".
Desde 2014 hasta verano de 2016 trataba de ir a verla (a ella), pero tengo que decir que también quedaba alguna vez con la del beso robado. O sea, ... durante un tiempo veía a loas dos. En Madrid con la excusa de ver a mi hermana veía a la de metro "Sevilla". En Galicia veía la de metro "Bilbao". Con esta última parecía olvidar ó parecía evitar asumir mi enfermedad. Un día de aquel septiembre cuando yo cumplo años decidimos ir a un hotel reputado del pueblo (recuerdo la habitación; "264"). Era una noche cálida y tuvimos una relación intensa, plácida y gozosa durante casi toda la noche con quien fue aquella - la del primer beso robado-.
Por cierto: yo seguía con pastillas, pero los complejos naturales que tomaba y una buena relación entre ejercicio físico, meditación, trabajo de autocoaching (ó mindfullness) conseguí rendir en mi trabajo sin perder mis capacidades psíquicas.
Esa situación me causó muchos disgustos. Desde 2015 hasta finales de 2016 teníamos encuentros en hoteles, en la ciudad de Alcalá de Henares, dónde ella tenía buen trato. Nuestro hotel favorito "el Ibis". Alguna vez en 2014 y principios de 2015 algún que otro encuentro con ella fue en su casa particular - en su propio dormitorio-. Tengo que recordar que, entre 2014 y 2017 como dije anteriormente, me acosté con ella, la del beso robado alguna que otra vez ya sea en su casa ya sea en el hotel citado ó en otro en la ciudad deVigo.
No soporté todo lo que estaba pasando. Veía mal lo que hacía. Quería destruirme, como buscando un castigo. No sé que me pasó pero decidí hacer algo que jamás hubiera hecho en otras circunstancias y que yo siempre me negué a hacer. Estaba en Vigo, estudiando un módulo de "coaching con uso del transgeneracional " y después de las clases me llamé a un burdel de "clase" y pagué por un servicio de una hora.
Decidí tomar una decisión ... locura o no, fui a Alcalá de Henares ese verano - al finalizar el curso de Vigo- y después de decirle que era especial para mí y que quería dar un impulso a la relación viniendo de nuevo a vivir a Alcalá de Henares junto a ella, dejando el trabajo de Galicia e intentando la misma fórmula junto a ella. Corría el verano de 2015.
Hicimos el amor, en la habitación de los padres, después de darle un masaje algo atrevido por mi parte. Despertamos juntos abrazados y mirando el uno al otro después de abrir los ojos casi al unísono. Unos días después de aquel hermoso encuentro y tras una comida compartida por ella, el niño y yo en un quebab de la ciudad, le dije a ella sin querer saliendo del local: "Te elijo a tí". La chica - mi pareja de hecho - con la que tenía un buena relación de confianza - me inquirió explicaciones. Al enterarse de lo sucedido - mis otros encuentros sexuales - no soportó tamaño engaño y me dijo que no podía seguir así. "Olvidas una relación, te acuestas con otra...Es demasiado aprovecharse de mí" me dijo.
Recalcó que debíamos tomarnos un respiro. Después de decirle yo - recordando detalles del pasado -que ella había tenido otra relación incluso después de pedirle yo la mano, hecho de que lo cual nunca obtuve respuesta. Pensó qué decirme al respecto. Decidimos darnos tiempo y seguir en contacto. Sobre todo por el niño, que ya entonces contaba con 6 añitos. Mientras hacía algunos servicios a domicilio y no satisfecho empecé un curso de shiatsu en la escuela Amigos del shiatsu (de la escuela de shiatsu de Antonio Masunaga) en Madrid capital. Era la misma escuela en la que ella había hecho un curso de shiatsu años antes.
Volví al Galicia con el rabo entre la piernas. "Depre" y con el problema de que al volver a Galicia podía estar "compuesto y sin novia", viendo el percal que se avecinaba.
A finales de ese año 2015 hubo un cisma entre mis compañeros de gimnasio y yo. ...
Mi enfermedad me llevó a enfadarme con un par de alumnos de mi compañero de hapkido y maestro por aquel entonces y la gente de dirección (en la que yo participé desde el principio) decidieron echarme del club deportivo al que pertenecía. Entonces me quedé extraño, como si me hubiese tratado de traidor. ... Cabizbajo sólo pensé en caminar día si y día también por Carballiño y alrededores todas las mañanas después de desayunar.
Dos años llevaba mi madre (desde 2014) con el diagnóstico de enferma de Alzheimer. Las circunstancias sumadas a lo anteriormente dicho hizo que no pudiera soportar la presión y después de saber quien era ella, aquella con a que había tenido relaciones (ella, la del beso robado) entre 2014 y 2016 (amigas habían compartido algún congreso de Medicina en Madrid) ella me dijo que se trataba de su hijo y que no sólo era ella. La relación no eran ya cosa de dos y alguna aventura. Eran tres al menos (ella embarazada) y nuestro hijo muy sensible que necesitaba a un padre.
Al llegar a casa, en Galicia, tuve una disputa con mi padre. Le enseñé la foto de ella; él me dijo que ella estaba allá no aquí. No quiso nada más a cualquier intento de explicarle mi situación con ella. Para él eso era un espejismo. No sé porqué pero él se empeñaba en que si no hacía bien las cosas ó si le discutía algo era necesariamente motivo de ingreso.
Estuve un tiempo después, tras recapitular y hacerme le fuerte, que sólo hacía entrenar y meditar en soledad. Recuperado de todo lo complejo que se hacía mi mi vida, el objetivo que adquirí ya no era entender sólo la esquizofrenia sino redimirme (en mi mundo) y seguí mi instinto y, probé suerte, en mi profesión como naturópata y quiromasajista, en una localidad cercana a Vigo. Durante varios meses desde finales de verano de 2015 lo intenté. Una amiga compañera de estudios en el centro de FENACO citado anteriormente en el que se enseñan técnicas de sanación esenias desarrolladas por, la eminencia en el tema, Eckard Strohm. En ese impass que todos hacemos aprovechando el puente de la constitución y la inmaculada la llamé (a ella) y con bambalinas en el corazón y mariposas en la barriga me dijo que haría un hueco en su agenda para escaparse.
Había acabado el puente de la constitución, y ya no esperando su visita, estando yo haciendo mis cosas de fin de semana (el siguiente al puente de ese año) me para preparar mi actividad en local de mi amiga dueña del local. Estaba ensimismado en mis cosas cuando sonó el timbre de la entrada. Sali en bata a ver quien era ... Según abría la puerta me fijé desde abajo a arriba en su silueta casi perfecta dentro de una traje azul marinera - diría yo - que iluminaba su pierna izquierda según la raja del vestido lo permitía. Sin saber quién era todavía - no había llegado a sus cintura pues sus piernas parecían inacabables, me preguntaba quién imponente y escultural belleza requería algo de mí.
Boquiabierto cuando mirando hacia los senos y como si reconociendo tales cumbres puntiagudas - como si estuviera leyendo la novela de Ramón María del Valle Inclán - que seguían gran noble meseta miré rápidamente su rostro buscando su mirada. En mi mente sólo cabía un SI. ¡Ella vino a hacerme una visita! Era ella...
Pasó adentro de la vivienda, emocionado sólo pensé en hacer algo de comer para saciar la necesidad orgásmica que sentí en un instante (dice el refrán que comer chocolate sustituye a tener buen sexo) e imaginé un poco de cordero que tenía asada pero congelado. Ella mientras se tomaba una ducha... Con el cordero en la cazuela - al que le añadía nuez moscada que creí que le vendría bien mientas se descongelaba al fuego de la vitrocerámica - previo un sofrito de puerro, cebolla y ajo picadito hacía cambios en mi olfato. Pensé rápidamente cómo hacer un plato acorde a aquellos maravillosos encuentros con ella en su casa donde comer sus guisos, estofados y ensaladas me hacían derretirme ...
Pensando en qué le venía bien al cordero y sintiendo a ella canturrear desde el cuarto de baño añadí al cordero unos trozos de pimiento morrón. Sin pensar mucho añadía una lata en conserva de almejones de las rías de Pontevedra. Necesitaba algo que condimentase, enriqueciese y al mismo tiempo hiciera olvidar al paladar de cualquiera, en espacial el de ella, todos los males. Añadía una virutas de chocolate, luego añadí unos fresones y unas alcaparras mientras hacía unas patatas panaderas por otro lado a las que le añadí un poco de mostaza y unas alubias verdes de las pequeñas (tiernas como ningunas). Así, hecho ambos partes, las junté en una cazuela de barro que disponía en aquella vivienda.
Comimos con unas velas y un poco de cerveza mahou 0,0 (era la única sin alcohol que tenía en la casa) y nos pusimos a leer los labios entre bocado y bocado que degustábamos. La comida, el sentimiento de atracción, el placer físico que adivinábamos que no debía faltarnos después de aquel otro placer hizo que olvidando limpiar loza, cubiertos y demás nos dispusiéramos a hacernos carantoñas, risas - besos y caricias en tresillo del salón - nos sentimos alegres. Luego nos amodorramos en el tresillo por el efecto de el calorcito humano y el provocado por la digestión de aquella comida.
Me desperté, habían pasado varias horas, ella estaba limpiando la loza. Me levanté para ayudarla pero ya estaba acabando de hacerlo. Decidimos ir a la habitación y coger unas sábanas limpias del armario. Parecían de satén. Después de medio hacer la cama nos dispusimos encima del colchón a jugar con las manos tocando uno en el otro cual movimiento primero le seguía uno más atrevido. Acabamos desnudos y con las sábanas cubriendo nuestros cuerpos callamos nuestras bocas a dar paso a que el parlamento lo dirigiese nuestros corazones. El acto ó actos posteriores lo recordamos con cariño y "algo de morriña" pues siempre que, desde aquellos días, nos hemos juntado de nuevo para vernos, hablar y hacer el amor, lo hemos querido repetir con suma eficacia y ternura.
Esos días le hablé de mi situación personal en el pueblo y me dijo que la situación personal de mi madre podría tardar en agravarse por lo que podía ser posible apoyarme en ella y en mi familia en Madrid para volver a la capital y así también era favorable a los críos. Le dije que era buena idea y aprovecharía para mejorar mis conocimientos en Medicina Tradicional china.
Fue caldo de cultivo para los días siguientes, pues no le gustó a mi padre. Como digo pocos días después discutimos de nuevo y nos peleamos...; pegándome un puñetazo - tras fallar - calló al suelo. Le ofrecí mi mano para levantarse pero no la aceptó y se levantó por su propio pie dándome la espalda. Le hablé de que podía ir a casa de su hermanas (mi tía) en vez de a Alcalá donde vivía ella y mi hermana.
Me fui un mes después a Madrid, no Alcalá de Henares (donde viví con un familiar mío). Empecé los estudios correspondientes a un curso respecto a cómo hacer un diagnóstico según el sistema Yin yang y los 5 elementos en el mundo de la medicina tradicional china (temas que me gustaba leer de forma autodidacta).
En agosto de 2016 hice una escapada a Alcalá de Henares desde Madrid para verla. Estuvimos paseando por cerca de la urbanización, nos acercamos a su domicilio y en vez de subir a su casa nos adentramos a el jardín con piscina que dispone la urbanización a la comunidad de vecinos. Estuvimos sentados en un banco charlando hasta que vivieron amigos en común con nuestro hijo. Se alargaron las horas que parecía como se todas la vida se hubiese centralizado en esas más de 4 horas entre risas, comentarios, recuerdos, juegos. Ya eran las 7 y ella y y yo nos quitamos la ropa y nos pusimos en traje de baño. Estuvimos en la hierba hablando largo y tendido sobre muchas cosas.
No sabía cuanto ella sabía hasta aquel día. Aquella chica del beso inolvidable me hacía sentirme feliz. Me guiña un ojo y me dice que la acaricie. A modo de acto reflejo la acaricié el rostro y luego el vientre. Mi miró y mi dice si sientes algo nuevo.
Mirando su ojos brillando me pareció... efectivamente, no sé porqué pero me ocultó un embarazo mucho tiempo. Había estaba embarazada de mí estaba acabando psicología y, que pensaba seguir la carrera de medicina que había dejado. Con miedo por mi enfermedad no sabía qué decir y sabiendo que tenía un hijo encantador con ella, le dije que mi situación económica no era muy boyante pero a pesar de todo - yo que siempre intento dar ánimos a todos - le dije qué iba a hacer. Abriría una cuenta bancaria sólo para ahorros y pondría dinero cada mes, según capacidades, con la intención de ayudarla a la manutención del niño cuya vida me hacía mucha ilusión y alegría.
Le dije que formalizara conmigo una situación de pareja de hecho para mejor situación futura para ella y el niño y nos casamos por lo civil en el ayuntamiento de Alcalá de Henares. El hecho que yo no pudiera estar presente el día de nuestra boda hizo que mi cuñado me representase gracias a un poder firmado por mí. Estaba yo de viaje al pueblo (a Carballiño). Al llegar la situación no fue alentadora.
Al llegar a casa mi padre apenas me habló. Cenamos y nos fuimos a dormir. Mamá había empeorado un poco. Al día siguiente me puso de caer de un burro por mi negligencia y mi forma de olvidar a los padres, especialmente mi madre. Gritamos el uno al otro... Me retiré a mi habitación. Poco después llamó a la guardia civil..., no tardaron en venir. Vino una ambulancia y una dotación de la guardia civil a casa de mis padres. Después de hablar con los agentes explicándoles mi postura acerca de lo sucedido les llevé a mi habitación y le indiqué (a uno de ellos) la medicación que tomaba. Recuerdo que me dijo: "¿Qué estás haciendo?"...
Desperté días después en un sanatorio de Ourense para enfermos mentales. Estuve un tiempo prudencial hasta que poco después en ese 2017, tras titubeos varios, tuve que ingresar, de nuevo, en el hospital Piñor de Ourense capital.
La solución que encontraron los psiquiatras tras decirles que tenía dos hijos fue cambiarme la medicación. No cabía esa explicación en su complejo entendimiento de la psique humana.
Al salir, con el alta, es como si hubiese olvidado quién era. en aquellos días via a la chica del beso robado, me contó que llevaba un tiempo saliendo con un antiguo compañero de trabajo de Cataluña. Estaba trabajando en Ourense. Él le había dicho que era recomendable decírmelo y así hizo. Como si me hubiesen puesto en una sala de cine distinta recordé mis encuentros con ella. Me quitó un peso de encima, por otro lado sentía que algo bueno perdía. Dejamos de ser pareja si es que no lo habíamos dejado de ser antes pues en teoría mi relación con la chica del metro Sevilla, de la que estaba enamorado ó ¿estuve? algo me pasaba, no era yo y mis recuerdos parecían tener muchas lagunas.
Después de un tiempo, tras recuperar cierta normalidad tras el alta, de nuevo me vi "sólo", compuesto y sin novia. Parece mentira, verdad, había olvidado mi relación con mi esposa (ella).
Sin norte, con dudas y con dificultades, tras ser dado de alta, para salir adelante como autónomo, me refugié en casa de mis padres. Allí la calidad del aire, el agua y la situación privilegiada que suponían las plantas medicinales, verduras, tubérculos, frutas y hortalizas que plantaba mi padre en su huerta me ocasionaron el acicate necesario para seguir mis investigaciones. Solicité una pensión por discapacidad, al llegar ésta, según estimación profesional, al 36%. Iba, por aquel entonces, todas la mañanas al hospital de día para enfermos mentales.
En verano de 2018 me habían dicho que ingresara por algún motivo similar. La verdad es que no recuerdo nada, en absoluto, de la estancia en el hospital durante aquel ingreso de 2018. Sé que después del alta me centré en recordar todo cuanto conocía de mis proyectos de investigación y después de un tiempo retomé mis comunicaciones con mi ex-tutora de proyecto fin de Máster del GBT.
En aquella época mi medicación era muy agresiva y mi concentración muy blanda. Luché para que mi Psiquiatra me concediera el cambio a la medicación que a mi me permitía vivir y ser útil. Poco antes de la pandemia, y con el conseguido -tras mucha insistencia- cambio de la medicación con respecto a aquella que no era capaz de soportar, mi vida dio un vuelco para mejor. Volví a entablar relación - de amistad - con aquella que fue mi pareja de hecho con la que comparto un hijo (la que vive en la localidad madrileña de Alcalá de Henares) y que después con un segundo hijo y siendo ambos casados por lo civil.
En 2019 inicié curso de tercero de naturopatía en la escuela en la que había iniciado tales estudios y aunque era naturópata por la Escuela de formación de Terapias Complementarias - cursado por una plataforma de estudios online-, me propuse acabar citados estudios debido al temario algo distinto que podía completar mis conocimientos. Conseguí acabarlo lidiando por momentos con la pandemia que me impidió asistir a algunos seminarios que luego, tras la finalización de la misma, pude recuperar en el mismo centro, en Vigo.
En aquella época, ya acabado el curso 3º de naturopatía en el centro shalom en Vigo (perteneciente a la organización colegial FENACO) y en un viaje a Vigo - para recibir el diploma de naturópata tuve un problema con el director del centro. Estaba ilocalizable.
Después de luchar contra viento y marea para que me atendieran alguno de su grupo, decidí tras respuesta negativa, olvidarlo y volver a casa. Sin saber qué hacer, confundido y enfadado conduje hasta que llegué a la ciudad de A Coruña. Decidí allí quedarme en un hotel. Al día siguiente volvería a casa y pensaría que medidas tomar. Me desperté al día siguiente y con la circunstancia de que me había olvidado el lugar donde había aparcado mi coche acabé diambulando por Coruña capital hasta que un día, después de haber entrado a hacer mis necesidades en un centro médico público me encontré con que me debían llevar al hospital a ingresar a Ourense y que debía aceptarlo. Con mi documentación personal como el D.N.I., entre otras cosas, en mi estancia en el hotel accedí a entrar en la ambulancia a pesar de todo. Descubrí allí, al llegar a Ourense, el trato demencial con el que se trata a personas, como yo, cuando están ingresadas...
Me pusieron en una habitación con tres camas. Tenía dos compañeros de habitación. Uno de ellos era cocainómano y fumaba como un carretero si se me permite la expresión. Del otro hice ligera amistad, casi tres semanas después, que fue el tiempo que estuve ingresado. Por supuesto me cambiaron la medicación (inyectables - una inyección mensual- de "medicación de última generación").
Cuando me dieron el alta, me ví con un problema personal y financiero..., lo primero que pensé fue que no podía cumplir con mis hijos. Decidí enviar una carta (primavera de 2020) a la chica de Madrid diciéndole que me llamase a la vez que le enviaba una carta personal a mi hijo mayor pidiéndole perdón y aconsejándole que ayudara a mamá a buscar una solución al problema que me aquejaba como enfermo de esquizofrenia y con un problema grave para concentrarme y trabajar con garantías de éxito - la economía es importante para un hogar -. Poco después ella, en una conversación privada, me dijo que quería hablar concienzudamente conmigo,... "son también tus hijo". no pienso dejarte en la estacada.
"Depre" por no saber cómo ser útil a ella, a mis hijos y al mismo tiempo a mi madre, decidí salir algunas veces con mi coche perdiéndome sin rumbo fijo. Un día con pocas ganas de hacer cosas viajé muchas veces a Ourense para relajarme ("Me gusta conducir"). Mayúscula fue mi sorpresa cuando en un viaje a Ourense desde O Carballiño decidí tomar algo en un centro comercial muy concurrido en la localidad ourensana. Allí, mientras tomaba algo en un puesto de bar, vi cómo mi ex-compi "amigo" de habitación compraba algo que sumaba a una prenda que veía robar (desde la posición donde me encontraba) antes de él salir del local. No me había visto.
Indagué días después gracias a un amigo que trabajaba en el sanatorio mental; según informante resulta que era un fugado de Latino América por problemas de extorsión, tráfico de drogas y delito de sangre... Me dije: "cómo es posible? estuve en una cárcel ó en un sanatorio mental donde se regula medicación y se establecen pautas de rehabilitación social. Mi experiencia como investigador, coach y naturópata es que en ese sanatorio no se hace ninguna de las dos cosas.
Pasé la pandemia con más pena que gloria como podéis contemplar y desde finales de 2020 la situación de mi madre se agravó por una insuficiencia urinaria. Sinceramente la dí por muerta, y algo cambió cuando empecé a tomarme en serio la enfermedad de "alzheimer". Hice revisión de la vida de mi madres, desde los primeros problemas, que de salud, compartía conmigo. Empecé hacer de mi relación con ella (mi madre) una relación cliente-paciente con un profesional que era yo, haciendo como si no fuera mi madre, viendo sus necesidades. No sé si hice bien, pero estamos a Mayo de 2026 y mi madre parece que quiere responder positivamente a lo que yo veo que necesita, permitiendo a su vez, la ingesta de las medicinas que a ella, desde la medicina alopática, le imponen.
La relación con ella, mi esposa, resolvió conmigo mantener este tipo de matrimonio para el niño sobre todo) y con tiempo, ayudándonos mutuamente, me crecí y le propuse relanzar el negocio que ella dirigía como socia única. Trascurría 2021 y después de varias reuniones aquí en Galicia y allí (en Alcalá de Henares) dimos rienda suelta a nuestras ideas y con ayuda de inversores y gente de confianza y con investigaciones (entre la cuales he colaborado con el citado GBT) que dieron sus frutos fuimos consiguiendo que una situación de deuda se volcara a una situación de superavit y que supusieron ampliaciones y mejoras a nuestra sociedad.
A partir de entonces me volqué en conseguir éxito en mis intenciones como investigador y al mismo tiempo me hacía ducho en los temas de la naturología, quiromasaje MDF, coaching y Pnl. Amplié mis conocimientos de Medicina Tradicional china y volví a entrenar Hapkido por mi cuenta - dado que por oídas dado mi enfermedad la cual había transcendido - ningún antiguo compañero en Carballiño me quería en su gimnasio.
Tuve la suerte de que un maestro de Hapkido coreano me vio aptitudes entrenando al aire libre, después de la pandemia, en una zona cercana al pueblo y me dijo, después de interesarse en mis habilidades, que me enseñaría algunas cosas de Hapkido y ... Mucho de terapias naturales.
Me había visto negado en en determinadas épocas y abocado al fracaso seguro. Mi vida dio un vuelco de 360º desde que mi relación de profesionalidad y amistad, sobre todo desde 2021 - una vez superado del todo la pandemia - con mi antigua pareja (la citada anteriormente - de Madrid -). Me sugirió, desde entonces, algunas aportaciones que años atrás le había sugerido pero habían quedado en saco roto y olvidadas.
Eran participaciones mías en varios programas informáticos. Uno relativo a un programa de cálculos matemáticos en cuanto a campos lejanos, y campos cercanos (campos electromágnéticos) donde yo sugería un campo intermedio donde el campo lejano (fuente de ruido) pudiese seguir una curva de ruido rosa que pudiera intercalar varias fuentes a distintas distancias de una construcción de una vivienda, calculando según normativa CTE, la posibilidad de que por ingeniería inversa se pudiese usar materiales que buscaran una Sonoridad relativa en el interior de cada habitación ajustada a las necesidades de salud de los más vulnerables (los bebés). Busqué para ello estudios de cómo las ondas podían afectar a ellos en su descanso. Así rehice el programa inicial y ella lo propuso al colegio de Ingenieros de telecomunicaciones del que soy socio y en el que estoy colegiado.
En 2022 me dijo una vez visto que yo me encontraba bien anímicamente que tenía una relación seria con alguien amigo en común. La relación se hacía natural y los tres, como amigos, aceptando nuestra situación personal, le dimos un par de vueltas de tuerca a la sociedad que ella había dirigido en solitario hasta poco tiempo antes. Rompimos nuestro compromiso como pareja de hecho y convenimos trabajar juntos los tres, aunque yo desde Galicia y ellos desde Madrid.
Estaba compuesto, sin novia pero me sentía entero. Con confianza le dije lo que me había sucedido entre 2014 y 2016, en detalle, con la otra chica (la del beso robado). Lo encajó con normalidad y ... No sé pero desde entonces somos amigos y nos corregimos mutuamente como si fuéramos complemento perfecto. Profesionales sólamente pero curiosamente esa amistad es la que necesitaba para, con la pastillas que tomaba, no tener ningún bajón anímico y sentirme reconocido y aceptado.
Como dije, encontramos socios que comulgaban con el proyecto y ahora, además de su actual pareja. Con mi asociación que presido y con la sociedad en la que ella es el socio principal, hemos hecho entre todos un proyecto que funciona y da frutos, no sólo en el terreno material (construcciones, rehabilitación de viviendas, revestimientos y uso de materiales ecológicos) sino también en otros terrenos como el de comercio internacional, investigación en salud, materiales de construcción investigación, materiales piezoléctricos para terapias y domótica y, ... etc.
Desde entonces he crecido mucho gracias a Ella principalmente, a su valor y su integridad, gracias a nuestro socios en común y mi maestro de artes marciales que me ha apoyado desde hace varios años atrás. Él está en Corea, no sé si volverá por Galicia (espero que sí). A él le doy las "gracias"; es poco decirle por su entrega incondicional, y otros maestros que supongo hicieron posible que él sea así y por su amor por las artes marciales excepcionalmente el Hapkido, que practico desde verano de 1987.
Desde el año 2023 he iniciado una apuesta por unas investigaciones sobre la manifestación del ARN desde una teoría del AND que parte del conocimiento - concepto - que del ser vivo humano tiene la Medicina oriental. Con ayuda de ella, experta en la materia, que en los últimos años acabó Medicina que había empezado abandonado años atrás, conseguimos dar frutos a nuestras investigaciones con ayuda del GBT y su colaboración con el Instituto de Salud Carlos I.
En el verano de ese año ella me dijo que su chico era en realidad su hermano mayor que yo conocía bien, de hecho compartimos en el gimnasio ADN de Alcalá e Henares algunas horas de entrenamiento marcial. Lo había hecho por darme celos..., y ver cómo me comportaba sabiéndolo.
Un año más tarde, en verano de 2024, Ella vino a verme de nuevo. Es eses momentos me dijo que habían formalizado los cambios en los estatutos de la sociedad mercantil que ella empezó a dirigir sola en 2012. Me dijo que nuestros hijos estaba felices y que el hijo mayor se había echado novia ("es que ya tiene sus 16 largos"). Supuso para mí una descarga emocional enorme. Me dijeron - los padres de ella - que quería que apadrinase a "su" hija (la novia de nuestro hijo). Me sentí realizado de nuevo.
Meses después, corría noviembre de 2025, me miró a los ojos y me dió una bofetada. no fue fuerte- casi anecdótica-, Ella, me dió posteriormente un beso tierno, intenso y apasionado. Me dijo enseñándome las fotos de dos bebés de casi un año cada uno "los apadrinas siendo el padre sino no te quiero como socio y padre nuestros hijos". Acepté sin remedio. Ella, que se había convertido en mi referencia, y suponía alguien que, en su ausencia, yo no sería nadie.
Ella es ... nadie es perfecto, pero ella lo es para mí. Estudiosa empedernida me dijo - en días posteriores - que había acabado Psicología y le faltaban por acabar cuatro seminarios (4 meses en tiempo) de un curso de fitoterapia china y uno de osteopatía oriental que promovía la universidad europea del Atlántico.
En semana santa de 2026 se afianzó la relación -. "Qué me dures y que hayamos aprendido de los errores del pasado para no volver a cometerlos es lo que quiero" me dijo. ¿Sabeis qué es mejor que un orgasmo? son: "sus palabras".
Además yo le dije "poder mejorar para seguir creciendo, aprendiendo y no olvidar lo bueno aprendido hasta el momento es lo que ansío y quiero tener por norma diaria, junto a tí".
Era sábado antes de domingo de ramos en semana santa de este año 2026. Me dijo no te olvides lo que has aprendido y recordado. Me guiño un ojo y me dijo ven conmigo. la Seguí hasta su coche (Hyundai i30 blanco) con el que había venido a Ourense en ese tiempo. Abrió la puerta y cogió su bolso de los que bajan poco del hombro. Sacó una diadema de color azul marino. Me miró y me preguntó dándome un beso tierno en mi mejilla derecha ¿La recuerdas?...
Me dijo piensa donde y cuando viste esta diadema por primera vez. Por cierto, ¿Qué tal va tu web aquella de la que te dije que me parecía muy buena idea? ... recuerda que la primera versión no me gustó, de la tercera te dije que prometía ser algo bueno y a día de hoy quiero decirte que quiero participar en los contenidos.
Le respondí: "hace tiempo que esperaba oírte decirme esas palabras". GRACIAS le dije queriéndome fundirme con ella en un abrazo como alguna vez ya había pasado en aquellos jardines junto a al piscina de la urbanización de Alcalá de Henares.
Después de irse aquel día me prometí escribir sobre nosotros, con su permiso, ... hace unos días recordé dónde había visto tal diadema. Pocos días después reformé este escrito viendo mi relación con ella, esa chica de la que estoy enamorado y con la que bailé hasta reventar aquel verano de 1997 en el parque de Castrelos de Vigo. Gracias doy por que ella está en mi vida.
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